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VACACIONES & YOGA

¿Sinónimos?

Vacaciones y Yoga son para quien ha comprendido la esencia del Yoga palabras sinónimas. El Yoga nos enseña a llevar la conexión interna a la acción desde el disfrute y la auto-nutrición. Y las vacaciones perfectas son aquellas en las que desconectamos, disfrutamos, nos nutrímos y recargamos. La práctica de Yoga en vacaciones es cada vez más frecuente, y no es de extrañar, pues resulta un complemento perfecto para comprometerse fácilmente con un verdadero descanso. Con una pausa saludable y estimulante. Una pausa significativa, que nos conecta con nuestra fuerza, nos flexibiliza, nos apacigua y nos recuerda lo realmente importante de cara al siguiente ciclo. Son cada vez más las ofertas disponibles de vacaciones con yoga. Desde fines de semana, a semanas completas, o hasta un mes completo. Ya sea a nivel nacional o internacional, la oferta es cada vez más variada. Con más variedades de yoga, y en un amplio rango de costes, desde retiros muy asequibles con hospedaje en habitaciones grupales y posibilidad de llevar la propia comida hasta hoteles de lujo, con espacios de ensueño y hospedajes individuales con todo lujo de detalles. La variedad de ofertas es síntoma inequívoco de que hay demanda de vacaciones con yoga.

¿Hacer Yoga de vacaciones?

¿o tomarse vacaciones del yoga?

Tomarse unas vacaciones de yoga es sin duda un gran regalo que podemos hacernos. Como ya hemos señalado, son muchos los beneficios que pueden aportarnos, y nos permiten también conocer gente afín, que pueda comprender nuestros procesos y momentos vitales. Pero sobretodo, lo que en Libremoción amamos, es acercarnos al yoga desde la actitud mental de quien está de vacaciones. Sin exigencias, sin espectativas, sin prisa y sin esfuerzo. Desde una atenta escucha a nuestro sentir, al placer del estiramiento de nuestros músculos y a la inteligencia natural de nuestro cuerpo que nos susurra que zona está en tensión o qué parte necesita atención. A veces pareciera que la práctica del yoga se vuelve algo neurótico y pesado, nosotros lo llamamos yoga militar. Es ese yoga en el que tenemos al “coronel” al “gran jefe” supervisando de cerca la práctica, juzgando si mantenemos la postura suficiente tiempo, si la alineación es correcta o si nos hemos esforzado suficiente. Y claro, con ese yoga es difícil disfrutar de las vacaciones. Más bien dan ganas de tomarse unas vacaciones de hacer yoga. Dejar “al jefe“ en su despacho.

Vacaciones Yoguicas:

Vacacionar en el YO

Las vacaciones yoguicas son ecológicas para nosotros cuando practicamos yoga en todo momento. Yoga significa unión, y en el momento en que hay conflicto con “el jefe” estoy abandonando la práctica. En el momento en que el ego hace aparición y en lugar de vivirlo como algo que ocurre y pasa, le doy fuerza y crédito, trato de tener su valoración o discuto con él estoy abandonando el sagrado templo que la experiencia de unidad es. Yoga es para nosotros, unidad en acción, y por tanto unas vacaciones yoguicas deben estar guiadas por el compromiso con el amor, hacia adentro y hacia afuera. Por el respeto a cuanto es, incluidos por supuesto cuerpo y mente, más allá de toda dualidad. La práctica profunda es aquella que nos ayuda a amar. Una práctica es práctica cuando podemos llevarla a la vida en beneficio de nuestro mayor bien, y si sólo una de nuestras partes, queda juzgada o excluida en el proceso, el resultado de nuestra práctica es de base estéril, pues no enseña lo único que realmente queremos aprender: Amor.

Por supuesto que recomendamos las vacaciones yoguicas, siempre que estas sean en favor de la unidad en la que puedes sentir auténtico descanso, auténtico bienestar y auténtico sentido de ser.

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